ROGER SANTIVÁÑEZ EN LIBRERIA IBEROAMERICANA / MADRID BIS / 24 JUL / 20.00H

befunky_santivanezAmigos:

El poeta peruano Roger Santiváñezvisita Madrid por estos días. Viene cargado de novedades y reediciones. Entre ellas el libro-objeto “New Port”, la novela “Santísima trinidad” y la reedición del poemario “Symbol”.

Este viernes 24, a las 8.00 pm dará una lectura en nuestra librería. Lo acompañarán Sonia Betancort y Eduardo Fariña Poveda.

¡Los esperamos!

Aquí pueden leer una entrevista a R. Santiváñez.

ROGER SANTIVÁÑEZ, CUESTIONARIO Y POEMAS

El poeta peruano Roger Santiváñez (Piura, 1956), cuyos libros son una presencia habitual en nuestra librería, responde a nuestro cuestionario. Recientemente publicó Roberts Pool crepúsculos y reeditó El chico que se declaraba con la mirada. Un poco antes apareció en España Amaranth, precedido de Amastris, en la Colección Transatlántica de Amargord. Te dejamos aquí sus respuestas. Y, más abajo, algunos nuevos poemas.


Roger SantiváñezEn sociedades en las que todo está categorizado, marcado, ¿cómo puede el poeta desmarcarse? Es decir, si la misma etiqueta de “poeta” neutraliza la radicalidad de la poesía, ¿puedes pensar en alguna estrategia de desmarque crítico?
La única que se me ocurre es el desmarque por la vía del trabajo de lenguaje. Ahora bien, la etiqueta de “poeta” yo la identifico con la frase de Pessoa según la cual el poeta es un fingidor. Es decir, “poeta” es una máscara.  Una máscara detrás de la cual vive —goza y sufre— aquel ser humano “poeta”. Porque para ser poeta hay que fingir.  O sea, hay que fingir que uno vive como todo el mundo y no con esa conciencia y tormento de la muerte que vibra —como un aura— sobre nuestras cabezas. Además el fingimiento principal ocurre en el plano del lenguaje: nosotros inventamos un otro idioma (como se expresaría un sujeto angloparlante aprendiz de Spanish) porque el lenguaje de la poesía es autónomo. Desde este punto de vista, estamos fingiendo una lengua que no existe: la lengua poética. Sólo así puedo entender la radicalidad de la poesía, tal como tú la planteas. En este sentido, sólo un trabajo estricto con el lenguaje —una elaboración sui-generis si se quiere— podría desmarcarnos de lo categorizado y supermarcado (y en el supermercado por supuesto) de las sociedades capitalistas decadentes en las que sobrevivimos.               Sigue leyendo