Aquiles o El guerrillero y el asesino, la novela póstuma de Carlos Fuentes

AL23821Novelas como La muerte de Artemio Cruz (1962) o Cambio de piel (1967) convirtieron al mexicano Carlos Fuentes en un referente del boom latinoamericano de los 60; su amplia producción cultural (ensayos, cuentos, memorias…), uno de los intelectuales contemporáneos más destacados. Estaba escribiendo su última novela cuando falleció en la Ciudad de México en 2012. El manuscrito, que quedó sin revisar, al menos llegó a contar con las suficientes anotaciones y pautas como para convertirlo en una obra acabada. Se trataba de un relato histórico basado en la biografía de Carlos Pizarro Leongómez, uno de los jefes del movimiento 19 de abril (M-19) de Colombia en los años 70. Aquiles o El guerrillero y el asesino, la investigación en la que Carlos Fuentes trabajó durante más de veinte años, ha sido publicada hace pocos meses por el Fondo de Cultura Económica y Alfaguara. La edición estuvo a cargo del profesor Julio Ortega (Brown University), director521873 de nuestra colección Nuevos Hispanismos. En ella contamos también con algunos estudios sobre el escritor mexicano, como el de Reindert Dhondt, Carlos Fuentes y el pensamiento barroco.

Si queréis ojear estas obras, podéis pasaros por nuestra librería, situada en la c/ Huertas, 40 (Madrid), o adquirirla directamente en la web. También en stock encontraréis otras obras de este autor publicadas en los últimos años, como los cinco volúmenes que componen sus Obras reunidas, publicadas por el Fondo de Cultura Económica entre 2007 y 2012, o la también póstuma Pantallas de Plata (Alfaguara, 2014).

 

NOVEDAD EDITORIAL: COLOMBIA. UNA NACIÓN EN FORMACIÓN EN SU HISTORIA Y LITERATURA.

González Ortega, Nelson
Colombia. Una nación en formación en su historia y literatura (siglos XVI al XXI).
Madrid / Frankfurt, 2013, Iberoamericana / Vervuert, 468 p.
ISBN: 9788484897231

521723El autor analiza cómo intelectuales oficiales formaron en Colombia, durante el siglo XIX, las imágenes del país, la nación y el Estado, así como las nociones de historia y literatura nacional, a partir de la narración de acontecimientos coloniales, guerras de la Independencia y del establecimiento del nuevo Estado republicano. Esta concepción inclusiva del Estado-nación perdió relevancia en la década de 1950, cuando se crearon “nuevos” discursos para narrar la historia social y económica, y cuando surgieron, a fines del siglo XX, conflictos políticos y sociales que causaron la deslegitimación del Estado y sus instituciones, el resquebrajamiento de la sociedad y la postergación del proyecto de unidad nacional en Colombia. Mediante el análisis de textos forenses, históricos, literarios, periodísticos, políticos y fílmicos, el autor examina comparativamente la construcción y reconstrucción del pasado colombiano, centrándose en el estudio de la novela como fuente documental y modelo discursivo de la historiografía y del texto histórico como fuente y modelo narrativo de la novela.

Nelson González Ortega es catedrático de Literaturas Hispánicas de la Universidad de Oslo, Noruega. Su investigación y publicaciones se centran en la teoría crítica feminista, el estudio de las relaciones entre la literatura y la historiografía y la representación literaria del Estado-nación colonial, poscolonial y decolonial en Hispanoamérica.

Puedes consultar el índice de este título pinchando AQUÍ; la introducción, AQUÍ y comprarlo AQUÍ.

GUSTAVO FORERO, CUESTIONARIO: NOVELA HISTÓRICA & NOVELA NEGRA

Gustavo Forero, investigador y novelista colombiano, se encargó hace unos meses de la edición crítica de Xicotencatl que publicamos. Su otra línea de trabajo es la novela negra latinoamericana. Sobre estos temas nos habla a continuación, en el cuestionario que tuvo la gentileza de responder.

Gustavo Forero

Gustavo Forero


¿Podrías mencionar algún libro u obra que te haya marcado como intelectual?
Teoría de la novela, del primer Georges Lukács, el romántico que aún no se había comprometido con el comunismo, marcó para mí un rumbo como crítico literario y también como escritor. En cuanto a lo primero, porque me permitió comprender el problema de la forma en la novela a partir de conceptos como totalidad y fragmentariedad, que gravitan aún en buena parte de mis propias investigaciones en torno a la literatura contemporánea. En lo que atañe a lo segundo, porque supuso para mí una invitación a plantearme la creación literaria como un problema de libertad: por una parte, como voluntad de trascender los discursos hegemónicos y, por otra, como modo de sugerir mundos alternativos que se escapen a las ideologías. Una frase como “producir forma es la más profunda confirmación que puede pensarse de la existencia de la disonancia” invita a plantearse estas cuestiones. Sigue leyendo